Guardando las apariencias
Terminar con un te quiero y mil dudas en el bolsillo, caminar hacia una oportunidad que muchos matarían por tener y quedar con el pecho oprimido porque el curso de los sucesos dieron un vuelco que no esperabas, es por decir lo menos. lo que me paso con esta novela que me dejo con una sensación muy distinta a su primera entrega...
Hace 5 días que ya finalice la lectura del ultimo capitulo y esos mismos 5 días llevo reviviendo en mi mente el poderoso efecto del amor en la literatura y como esta afecta en nuestras vidas y como evalúas el concepto de felicidad, único e irrepetible para cada individuo.
Amar parte por uno, todos lo sabemos pero muy pocos lo practican, cada vez que tratamos de iniciar ese viaje a la autoestima flaqueamos al primer traspié, dudamos y solo queremos hacernos bolita (así es, tal cual), una lucha constante por esa ilógica idea de que la persona que nos gusta se encante de nosotros, cuando nosotros mismos no somos capaces de auto conquistarnos.
Caer en un estado de cobardía autoimpuesta donde la vanidad es un pecado capital y la aceptación del otro a toda costa es un camino a la salvación. a la salvación de que? de no quedar vistiendo santos? de no ser la eterna solterona? Acaso, eso es tan malo? Si hay parejas que se sienten tan solas puertas adentro, pero mientras la sociedad vea sus fotos de perfil alegres basta y sobra para sus corazones...
Hace 5 días que ya finalice la lectura del ultimo capitulo y esos mismos 5 días llevo reviviendo en mi mente el poderoso efecto del amor en la literatura y como esta afecta en nuestras vidas y como evalúas el concepto de felicidad, único e irrepetible para cada individuo.
Amar parte por uno, todos lo sabemos pero muy pocos lo practican, cada vez que tratamos de iniciar ese viaje a la autoestima flaqueamos al primer traspié, dudamos y solo queremos hacernos bolita (así es, tal cual), una lucha constante por esa ilógica idea de que la persona que nos gusta se encante de nosotros, cuando nosotros mismos no somos capaces de auto conquistarnos.
Caer en un estado de cobardía autoimpuesta donde la vanidad es un pecado capital y la aceptación del otro a toda costa es un camino a la salvación. a la salvación de que? de no quedar vistiendo santos? de no ser la eterna solterona? Acaso, eso es tan malo? Si hay parejas que se sienten tan solas puertas adentro, pero mientras la sociedad vea sus fotos de perfil alegres basta y sobra para sus corazones...
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